Manuel Gross Osses - 12-10-2007 01:17:41 | Categoria:
Sociedad

“No me digas cuánto trabajas; dime cuáles son los resultados”. Los norteamericanos más crudamente dicen sencillamente “Don´t work harder; work smarter” (“No trabaje más duro; trabaje más inteligentemente”).
Por Manuel Gross Osses
Eso tendríamos que decirles a muchas personas, miembros de todo tipo de organizaciones, incluso de instituciones gubernamentales, que en los últimos años han tomado la costumbre de defenderse de las críticas con alguna de las gastadas frases “estamos haciendo grandes esfuerzos”, “hemos aumentado en XXX% el presupuesto”, “no nos guiamos por las encuestas”, “estamos tratando de superar las dificultades” o alguna otra frase centrada en el supuesto esfuerzo que se realiza, pero sin mencionar que los resultados que deberían haberse obtenido están lejos de ser alcanzados.
Ante este tipo de situaciones, los norteamericanos más crudamente dicen sencillamente “Don´t work harder; work smarter”, que puede traducirse como “No trabaje más duro; trabaje más inteligentemente”.
Esta dificultad en considerar los resultados finales de cualquier actividad no siempre es por flojera, sino que en la mayoría de los casos es por ignorancia de dos instancias que son fundamentales en la planificación de todo proyecto o actividad:
a) La definición de la Visión y Misión del grupo, y
b) la descripción del resultado concreto que beneficiará a los usuarios.
La primera indefinición se produce por el apuro excesivo en iniciar los trabajos sin haber analizado qué es exactamente lo que corresponde hacer, mientras la segunda se genera por el desconocimiento de las necesidades reales de la gente y por el temor a asignar responsables a cada tarea.
¿Qué es la Visión? Es una imagen ideal de la situación o estado que se espera alcanzar en un futuro dentro de un plazo determinado. Por su parte, la Misión es una declaración de las acciones que deberá realizar la organización para lograr la Visión que se ha definido.
Dice la Wikipedia: “Para ser realmente efectiva, una declaración de visión debe estar asimilada dentro de la cultura de la organización. Es la responsabilidad del líder comunicar la visión regularmente, crear situaciones que ilustren la visión, actuar como un modelo de rol dándole cuerpo a la misión, crear objetivos a corto plazo que estén orientados hacia la Visión y sean coherentes con la Misión”.
Finalmente, se construye la Orientación a los Resultados mediante un Plan de Acción o Plan Operativo detallado que exprese claramente las atribuciones y recursos de cada Encargado y los criterios de finalización de cada tarea para cumplir con la Misión.
Lo más importante es describir los beneficios concretos que cada tarea finalizada le otorga a sus destinatarios, dentro de un plan sistemático de revisión del grado de avance de cada fase del proyecto. Hay algunos académicos que simplemente dicen que la Orientación a Resultados es equivalente a la Orientación a los Clientes.
Un Plan Operativo resume el conjunto de Tareas definidas y complementa cada una de éstas con los siguientes datos adicionales:
- Nombre del responsable,
- Fechas de inicio y término,
- Cantidad de recursos necesarios (personal, dinero, materiales, etc),
- Especificación del resultado concreto que se debe alcanzar para dar por terminada la Tarea.
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Atina Chile - Villarrica Cultural
Etiquetas: management plan operativo visión objetivos plan de acción Manuel resultados outcome planificación misión gestion
Manuel Gross Osses - 11-11-2005 18:46:00 | Categoria:
Medio Ambiente
Considerando la actual incompatibilidad entre las actividades políticas y las actividades ambientalistas, vale la pena considerar la posibilidad de una completa reorganización de Acción por el Toltén donde finalmente queden solo las personas de auténtica vocación ecológica
Campaña Política versus Campaña Ambiental
Por Manuel Gross Osses
El sábado 8 de octubre se realizó en el Hotel Kolping el denominado “Taller de Sensibilización Social por el Medio Ambiente” que fue un rotundo fracaso de público por cuanto, además de los expositores, los asistentes eran contados con los dedos de una mano.
Serían dos las causas básicas del desaguisado: 1) La anacrónica e ineficiente configuración organizacional de la convocante Acción por el Toltén que incidió en la absoluta insuficiencia de acciones comunicacionales que debió realizar con suficiente anticipación y 2) La campaña electoral en pleno desarrollo por esos días, lo que consumió y sigue consumiendo las disponibilidades de tiempo de los dirigentes sociales que simultáneamente ocupan cargos políticos.
Dicho evento marcó el inicio de un período de más de un mes de inactividad a la fecha, inactividad que ni siquiera fue alterada por la Resolución de la Corte de Apelaciones de Temuco, del 19 de octubre, que declaró nula la Declaración de Impacto Ambiental de la planta de aguas servidas de Villarrica, presentada por la empresa Aguas Araucanía, en respuesta al Recurso de Protección presentado por la Comunidad de Putúe representada por el Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas y otros dirigentes sociales.
Alentadoramente, sin embargo, a pesar de la falta de dirección, hay varios miembros de Acción por el Toltén que no han dejado de realizar las actividades a las que se comprometieron, especialmente en las áreas de fortalecimiento de los lazos institucionales con organizaciones afines, de mantener el tema ambiental en los medios de comunicación y en respaldar las acciones de la Red de Acción por los Derechos Ambientales (RADA) que ayer realizó un exitoso Cabildo Ciudadano en la sede de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Temuco y que en el día de hoy estará presentando un Recurso de Protección contra la mencionada empresa en representación de los vecinos de Botrolhue.
Como no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla, hace tres días los integrantes de cuatro organizaciones miembros de Acción por el Toltén han enviado una carta a la directiva oficial de esta organización solicitando lo más pronto posible una reunión tanto de fines informativos como para concretar un plan de acción razonable y reajustar con realismo las tareas de las comisiones que se habrían conformado.
Todavía no se conoce ninguna reacción “oficial” y es probable que no la haya hasta después de las elecciones del 11 de diciembre.
En este escenario, de casi completa incompatibilidad entre las actividades políticas y las actividades ambientalistas, vale la pena considerar la posibilidad de una completa reorganización de Acción por el Toltén donde finalmente queden solo las personas de auténtica vocación ecológica. Una vieja regla especifica que para llenar un cargo deberían reunirse por lo menos tres requisitos: Capacidad, Disponibilidad y Motivación (que algunos llaman "mística").
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Blog de Manuel Gross en Atina Chile
Manuel Gross Osses - 08-09-2005 09:21:45 | Categoria:
Medio Ambiente
La Constitución nos asegura el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, y obliga a los organismos del Estado a “velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza”.
Por Manuel Gross OssesEl ecosistema del Toltén es un verdadero "santuario natural" al compararlo con el estado de vulnerabilidad o completa extinción de la flora y fauna natural que se observa en casi todos los ríos que están más hacia el norte del país. Esos ríos, expoliados y desnaturalizados por el ataque de la contaminación química son absolutamente irrecuperables y nunca más volverán a ser ríos vivos sino simples “cauces de agua” muy mal "tratados" por empresarios y autoridades ignorantes de la problemática ambiental.
En nuestro Toltén, de acuerdo a un documento de la Dirección General de Aguas, existen 51 especies de la flora acuática, 18 de la fauna bentónica y 17 de peces, un total de 92 especies, sin contar a las aves propias del río. El caso de los peces es crítico, ya que hay dos especies en peligro de extinción (la farionela y el puye) y otros 13 especies en estado vulnerable. (Diagnóstico y Clasificación de los Cursos y Cuerpos de Agua Según Objetivos de Calidad. Cuenca del Río Toltén, Diciembre 2004).
Actualmente, debido al gran número de contaminantes que no pueden ser monitoreados mediante los métodos analíticos tradicionales, la premisa básica de la medición sólo de concentraciones químicas se considera insuficiente. Además, las concentraciones químicas por sí solas no son útiles para evaluar los efectos acumulativos de los contaminantes y otros factores tales como la sedimentación, eutrofización y enfermedades del ecosistema.
La Declaración de Impacto Ambiental del proyecto de Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de Villarrica propone dos modalidades para su implementación. La primera, denominada Opción 1, consta del proceso de Lodos Activados y la segunda, denominada Opción 2, en base a Tratamiento Primario Químicamente Asistido.
Las autoridades que aprobaron el proyecto de tratamiento de aguas servidas, en la Resolución de Calificación Ambiental dicen textualmente: “La solución final (opción 1 u opción 2) corresponderá a aquella alternativa que presente las mayores ventajas técnico económicas tanto de inversión inicial como operacional”. Crudamente, con cero preocupación por la naturaleza, se menciona solamente las ventajas técnicas y económicas. No se hace ninguna consideración acerca de la vida natural del río Toltén.
La Declaración de Impacto Ambiental del proyecto contiene declaraciones que minimizan la gravedad de algunos impactos, los que al ser evaluados correctamente, de acuerdo a la Ley de Bases del Medio Ambiente, obligaría a presentar un Estudio de Impacto Ambiental. Entre otras deficiencias, no se menciona la generación de compuestos organoclorados ni el efecto de los contaminantes sobre las especies vulnerables y en peligro de extinción.
Respecto a lo anterior, de acuerdo con una publicación del Centro de Derecho Ambiental de la Universidad de Chile, la Contraloría General de la República ha precisado que las Corema y la Conama no pueden modificar discrecionalmente las RCA, sin embargo reconoce las situaciones, perfectamente legítimas, que permiten que la autoridad modifique los términos de la autorización e incluso la revoque, como son la ocurrencia de impactos ambientales adversos no previstos, quedando esta situación entregada al criterio de la jurisprudencia de la Contraloría.
Por otra parte, recordemos que la Constitución, así como asegura a todas las personas el derecho a desarrollar actividades económicas, nos asegura también el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, y obliga a los organismos del Estado a “velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza”.
En consecuencia, para la preservación de la salud del río y del medio ambiente en general se necesita una institucionalidad y unas autoridades decididas a ejercer sus competencias de forma proactiva y responsable, que enfrenten el fenómeno ambiental en toda su dimensión y no solamente en su aspecto financiero.
Villarrica, viernes 2 de septiembre de 2005
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Blog de Manuel Gross en Atina Chile: www.atinachile.cl/blog/2072
Manuel Gross Osses - 03-06-2005 02:51:25 | Categoria:
General
Las irregularidades del caso CELCO están deslegitimando seriamente la institucionalidad ambiental y exponiendo a Chile al descrédito internacional y a las sanciones que estipulan los tratados ambientales y de libre comercio.
Por Manuel Gross Osses
“Matar, matar, que el mundo se va a acabar” piensan los malformados cerebrales que no son sólo los patanes que apedrean a los cisnes que llegan al lago Villarrica sino que también muchos grandes empresarios cuyo único fin es acrecentar sus utilidades y un gran abanico de autoridades incapaces de legislar, de fiscalizar y ni siquiera capaces de sancionar. El daño ambiental al
Santuario de la Naturaleza Carlos Andwanter fué denunciado por los ecologistas en junio de 2004, y luego confirmado por el estudio de la Universidad Austral encargado por la CONAMA.
El Informe sobre la muerte de cisnes de cuello negro "concluye que las actividades de la Planta de Valdivia de Celco han incidido de forma significativa en los cambios ambientales que han ocurrido en el humedal del río Cruces durante el último año”. También probó científicamente que Celco sobrepasó reiteradamente los límites máximos permitidos por la Resolución de Calificación Ambiental que aprobó el proyecto. Así las descargas de RILES contaminantes como sulfatos, cloratos, ácidos resínicos, sodio y altas temperaturas alteraron gravemente el agua y los sedimentos del humedal, destruyendo varias especies vegetales, y entre ellas el luchecillo que es la base de alimentación de cisnes, taguas y otras especies que siguen en peligro.
Sin embargo, la Corte Suprema se pronunció el lunes en contra del Recurso de Protección presentado por Acción por los Cisnes. El tribunal afirma que “no hay prueba alguna que el Río Cruces haya sido contaminado por CELCO”. Más aún, sostiene que el aumento significativo de las concentraciones de Hierro en las aguas del Río Cruces y del Santuario ocurridas a partir del 2004, con posterioridad a la entrada en operación de la Planta de CELCO no tiene relación alguna con las descargas de esta industria. Incluso sostiene que la Planta de Celulosa no sólo no bota Hierro al Río Cruces, sino que disminuye su concentración a través del tratamiento de las aguas industriales que realiza.
El Centro EULA-Chile de la Universidad de Concepción negó haber elaborado un documento que la empresa Celco presentó a la Suprema y que fue considerado por ésta como uno de los argumentos claves para revocar el cierre temporal de la planta de la X Región. Según Acción por los Cisnes, el máximo tribunal debe dar explicaciones por esta situación ya que aparece como cómplice en la manipulación de información, si consideramos además que los ministros no incluyen en el fallo la principal prueba, el Estudio científico de la Universidad Austral, que revela la responsabilidad de CELCO en la contaminación del Santuario de la naturaleza.
Algo huele mal en Valdivia. Las irregularidades de este caso están deslegitimando seriamente la institucionalidad ambiental y exponiendo a Chile al descrédito internacional y a las sanciones que estipulan los tratados ambientales y de libre comercio.
Mientras tanto, la creciente contaminación del lago Villarrica y sus afluentes obliga a iniciar con urgencia un Plan de Manejo de toda la cuenca que impida un predecible desastre ecológico en el mediano plazo y la consecuente ruina de esta zona turística, similar a la que está sufriendo Valdivia y que ha obligado a una veintena de empresarios de esa ciudad a presentar demandas de compensaciones económicas por los daños que afectan a productores de leche, empresas ecoturísticas, agricultores, productores de ganado y operadores de embarcaciones fluviales.